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Los niños invisibles de México: infancia tras las rejas

Saskia Niño de Rivera, directora general de la Fundación Reinserta, sabe muy bien que las mujeres recluidas en penitenciarías de México son una de las poblaciones más vulnerables al abandono y la violencia.

 

Sin embargo, existe un factor aún penoso: el de los niños invisibles, que nacen y viven con sus madres dentro de la prisión, y carecen de acceso a la educación y un desarrollo ambiental y psicológico adecuados. No se trata de una Terapia de Shock, en donde niños de edad avanzada escarmientan con la experiencia de transitar la realidad de una prisión, sino de pequeños niños apenas comenzando a caminar.

 

Muchos de estos niños nunca han visto un perro, nunca han salido a un parque ni han visto un automóvil”, señaló la especialista. Cuando los niños nacidos en prisión abandonan sus celdas, tienen amplias posibilidades de ser derivados a albergues, en donde permanecen nuevamente encerrados hasta la adolescencia.

 

Según detalla Niño Rivera: “El ochenta por ciento de los niños que nacen en prisión tienen una gran posibilidad de convertirse en futuros criminales”.

 

¿Estás de acuerdo con que niños tan pequeños convivan con sus madres en cárceles comunes? ¿Cómo afecta esto a su desarrollo y personalidad?


FUENTE: Time

IMAGEN: Shutterstock