ASESINOS

Gary Ridgway: el mayor asesino de prostitutas de la historia

Gary Ridgway llegaría a ser conocido como “El asesino de Green River” y, al igual que muchos otros asesinos seriales de prostitutas, tuvo una infancia complicada y una relación con su madre que distaba mucho de ser normal. Al parecer, ella era una mujer bastante violenta (incluso con su esposo), que humillaba con frecuencia a Gary por orinarse en la cama, y solía exhibir en familia sus atributos femeninos. En consecuencia, en lugar de un amor natural por su madre, Gary sentía una mezcla de odio, ira y atracción sexual.

 

Gary pronto comenzó a demostrar problemas sociales y a asesinar animales por el mero placer de verlos sufrir. Al cumplir 16 años, mató por primera vez a un ser humano: un niño de 6 años.

 

Entrando en su juventud se enlistó en la Marina de Estados Unidos y se casó. Sin embargo, por esa época comenzó a mantener relaciones compulsivas con prostitutas, que le contagiaron  algunas de sus enfermedades venéreas, lo que enojó mucho a Gary.

 

Así fue como un buen día decidió que lo mejor era asesinarlas: las contrataba, mantenía relaciones con ellas, y luego simplemente las estrangulaba, apuñalaba y arrojaba sus cuerpos en cualquier lugar. Pero no era ningún improvisado: Gary siempre iba bien preparado y se encargaba meticulosamente de no dejar huellas, cortar las uñas de sus víctimas para evitar posibles rastros de ADN y eliminar cualquier elemento que facilitara identificar a la mujer asesinada. En ocasiones, volvía al lugar donde había arrojado el cuerpo de una de sus víctimas para  mantener relaciones con él, sin importar el estado en que se encontrara.

 

Tras 19 años de asesinatos, Gary finalmente fue apresado en 2001 y condenado a cadena perpetua. Actualmente continúa cumpliendo su pena en una cárcel de Washington DC. Sin embargo, nunca mostró el menor remordimiento y sostuvo que odiaba a las mujeres y que las prostitutas eran sólo basura para él.


Fuente: biografiasdeasesinos.blogspot.com.ar
Imagen: Shutterstock, Inc.